Domingo, 4 de Mayo de 1997, en la Casa de la Danza en Santa Monica, 1 -3 p.m.
Por Corey Donovan
traducción por José González Riquelme

[Por parte de Cleargreen, estuvieron presentes Talía, Kylie, Grant, Tycho (el "Explorador Naranja"), Rylin y Margartia, junto con Thurney.]

Castaneda comenzó preguntando: "¿Qué se dice? ¡Contadme! Tenéis que contarme, porque de todos los papeles o cosas que le distéis a Ellis, no recibí nada. Nuestro querido Ellis..."

Daniel preguntó: "Cuando intentamos estar en silencio y nos llegan pensamientos, ¿Qué debemos hacer con ese diálogo interno?"

Castaneda contestó: "El diálogo interno es cuando estás pensando sobre ti mismo, dándole vueltas a la cabeza". Lo representó con mímica mientras decía: "Debería haber dicho esto, y luego debería haber hecho aquello. ¿Cómo pudo ella decirme eso? ¡No puedo creer que actuaran así! Eso es diálogo interno. Los otros pensamientos erráticos que surjan... déjalos que vengan, y déjalos que se vayan. Si no te cebas en ellos y los alimentas, no durarán. No se debe forzar el silencio. Se deben acumular momentos de silencio. No lo hagas durante un ratito y luego pienses que debes descansar". Imitó a alguien que decía: "¡Odó! Ya llevo tres minutos haciéndolo. ¡Tengo que descansar!"

"J. es ingeniero. Con su formación, una vez que esté vacío, podrá encontrar nuevos conceptos y soluciones a problemas de ingeniería. Están ahí, pero se necesita algún entrenamiento para poder entender y usar la información que recibes. Uno de los naguales no tenía la formación que tiene J., pero estaba interesado en las formas, en las figuras geométricas y en el diseño. Iba a la Segunda Atención y volvía con objetos, o con el diseño o el concepto para construirlos. Había una habitación llena de objetos que él había creado. Había construido sillas que parecían taburetes. Tenían un aspecto raro, pero eran las sillas más confortables en las que te hubieras sentado nunca. Y en cuanto te sentabas en ellas, giraban 180 grados de manera que mirabas al vacío. La habitación estaba siempre en penumbra".

"Algunas veces me quedaba en esa habitación. Había un petate en un rincón en el suelo, y a menudo me quedaba allí porque era un sitio poderosamente abstracto. No es que allí se pudiera dormir confortablemente, sino que era como estar cara a cara con la naturaleza abstracta del universo. Cuando me quedaba allí veía unas líneas verdes entrecruzadas con líneas rosas, con una configuración como de tablero de ajedrez. Las líneas nunca convergían, eran siempre un tablero de ajedrez. Pero concentrándome en ellas, las líneas me llevaban lejos, a otros lugares".

"Otras personas también veían las líneas verdes. Cuando Carol estaba allí, veía un lago. Puesto que le tenía pánico al agua, era doblemente terrorífico para ella el ver este vacío, esta vacuidad en forma de lago. Por otra parte, había gente que se sentaba en esa silla en esa habitación y no veían nada. No eran tanto los objetos o la silla lo que hacían esto a la gente. Dependía de lo 'silenciosos' que estuvieran y de lo que estaban preparados para percibir".

"Ya sabéis que la gente nos escribe cartas quejándose de que no les prestamos atención, o que no se les dan abrazos, y que hablaron con alguien al que sí se le daban abrazos. Son la misma gente (Talía tiene las cartas) que escribió anteriormente diciendo que su vida había cambiado y las cosas les iban ahora mucho mejor. Pero ahora escriben quejándose y diciendo: 'El Nagual tiene relaciones sexuales con alguna gente'. ¿De donde saco yo tiempo para hacer eso?"

Señaló a unos cuantos de nosotros, incluyendo a Daniel Lawton, a mí, Ralph y Pablo, diciendo que habíamos "cambiado". Y señaló a Keith, diciendo: "Keith ha estado muy relacionado con Ellis, pero es muy fuerte y no lo ha afectado". Finalmente señaló a David Worrell diciendo: "David. El alto. Se queda ahí y nunca habla. Eso es maravilloso. Él también ha cambiado mucho".

"Tú estás muy cerca. Estoy tratando de que vayas en la dirección correcta".

"Una vez le pedí a alguien que fuera la encargada de acomodar a los demás, porque sus fibras estaban uniformemente distribuidas a la altura de sus hombros. Muchos de vosotros teniáis las fibras más abajo, al nivel de los genitales, e incluso unos pocos las tenían al nivel de los pies. Ahora casi todos las tenéis alrededor del torso. Las de ella estaban justo enfrente y pensé que aquello podía ser una señal. Pero ella dijo: 'No quiero ser el chivo expiatorio'".

Se imitó a sí mismo preguntando: "¡¡¿Qué?!!" Asegura que ella respondió: "'No puedo "hacerlo" con cuarenta hombres. Quizás podría hacerlo con usted... quizás. Pero no voy a hacerlo con cuarenta hombres'". Hizo otra vez la mímica de imitarse respondiendo: "¡¡¿Eh?!!" Ella, por alguna razón, pensó que por ser la acomodadora tenía que follar con todos los hombres en la clase dominical. Entender algo así, algo tan grosero... Cuando alguien está tan estúpidamente equivocado en su interpretación, simplemente tienes que dejarlo".

"¿Sabéis que hubo un problema al final del seminario de México? Las autoridades querían clausurarlo el último día, porque allí había americanos trabajando en lugar de mejicanos. Travis tuvo que ocuparse de todos los impresos y el papeleo, de manera que fue una situación absurda, especialmente porque a las brujas no se les pagaba para que estuvieran allí, pero alguien nos estaba creando problemas. No os voy a decir nombres, pero nunca podriáis creer de donde sacaron la información. Enviaron un fax indicando todos los detalles del seminario, incluso quienes estaban allí, a través del cónsul mejicano en Quebec". [Castaneda parecía estar sugiriendo que François, que fue expulsado del grupo cuando se descubrió que estaba viviendo secretamente con la doctora de Castaneda, Angélica, había tenido algo que ver, iniciando la queja a través de su antigua casa en Quebec.] "No puedo comprender la rabia que llevó a esa persona a hacer eso. Las autoridades se presentaron y amenazaron con cerrarlo a menos que se les pagara una cantidad. La cantidad que pidieron fue de 1.000 dólares por cada americano que hablara en el seminario. Así que Taisha hizo que la mayoría del grupo salieran corriendo y se dirigieran rápidamente al aeropuerto. De manera que el domingo sólo se quedaron allí cinco Elementos, "y esta es la razón por la que no pudieron repasar algunos de los pases que los otros habían enseñado, y acabaron más pronto de lo que habían anunciado previamente".

Castaneda abrió el turno de preguntas. J. preguntó a qué hora del día deberíamos recapitular.

"No recapituléis durante ocho horas. Siempre que recapituléis hacedlo con la mente clara de verdad; con un intento claro y fuerte de estar allí y quemar completamente esa porción de tu vida. Hazlo cada día, tan intensamente como puedas, y luego déjalo. No trates de hacerlo durante mucho tiempo seguido".

J. preguntó si deberíamos hacer los pases por la mañana o cuando deberíamos hacer los diferentes pases. Castaneda contestó: "Es bueno hacer los pases por la mañana. Haz los pases de la masculinidad lo primero por la mañana. Esos son los que de verdad te hacen sudar y te ponen en marcha. Haz los pases del lado derecho e izquierdo al final del día, quizás justo antes de irte a la cama".

"¿Cuándo debemos hacer los pases de Westwood?"

"Estos los puedes hacer cuando quieras. Es bueno hacerlos durante el día, o por la noche. Puedes intercambiarlos por los de la serie caliente".

Daniel preguntó si había otra técnica para alcanzar el silencio interno, como la técnica de la espiga de madera, una que uno pudiera hacer sin llamar la atención sobre nuestras actividades diarias.

"Sí. Es algo que he olvidado mencionar. Esa es la razón por la que me gustan las preguntas, porque hay cosas que no se me ocurren, pero vuestras preguntas las traen a mi mente. Tomáis dos espigas pequeños, de ½ ó 1 cm. de circunferencia, y unos 5 cm. de largo, y las colocáis en la mano izquierda, entre el dedo corazón y el índice, y entre el dedo corazón y el anular. El dedo corazón es el importante, uno a cada lado de éste. Encájalos ahí y sujétalos, y presiona con el pulgar en la punta para comenzar. Anduve por ahí con palitos entre los dedos durante años, de manera que mis manos siempre olían a eucalipto. Hazlo con el lado izquierdo. Al lado derecho realmente no le gusta y se agita un tanto. Es realmente para el lado izquierdo".

Talía mencionó una historia sobre un hombre que se cortó la mano porque había visto el número "666" escrito en ella. Ahora había leído que estaba demandando a los cirujanos por volver a cosérsela, asegurando que se le ha impedido "eliminar la mano diabólica" que ahora estaba ineludiblemente unida a él".

J. preguntó a Castaneda sobre los "conos" que había mencionado anteriormente [refiriéndose a una formación energética que Castaneda aseguraba ver en algunas de las Rastreadoras de Energía después del seminario de Long Beach] y si deberíamos "borrarlos".

"No. Eso no os afecta. Vosotros no tenéis conos todavía. Esperad a tenerlos".

"No seáis creativos. Ese es Bobby".

Hacia el final mencionó que Talía iba a grabar anillos de oro con las letras "FF" por "Flyer Fighter" (Combatiente de Voladores). Nos dijo: "Pero, si la gente os pregunta qué es, no le digáis que es para luchar contra los voladores. Decidle que significa 'fucking forever' (follando siempre). Ella los venderá en sus seminarios".