Cronología de Florinda Donner-Grau, Parte III [1985 - 1990]
Por Corey Donovan
Traducción por José González Riquelme

¿4 de Julio de 1985? - La Gorda, supuestamente, muere de un aneurisma cerebral en el complejo residencial de Castaneda y las brujas, en Westwood. [En una sesión dominical en Diciembre de 1995, Castaneda dio la fecha como el 4 de Julio, a las 4 de la tarde. Una revisión reciente de todos los certificados de defunción de mujeres en esa fecha en el condado de Los Angeles, no mostró ningún dato que coincidiera con la información dada hasta hoy sobre La Gorda.] Castaneda, Taisha y Florinda estaban presentes. En algunas ocasiones posteriores, han atribuido la muerte de La Gorda a "egomanía". [En el Instituto Rim, en 1993, explicaron que La Gorda "se cansó de esperar a Carlos y trató de saltar por su cuenta. A causa de esto murió y la enterramos". Un participante en otro de los primeros seminarios informó que Florinda describió cómo La Gorda la agarró por el brazo, diciéndole que se iban a ir juntas. Castaneda, en una sesión dominical, dijo: "Taisha no perdió la serenidad, y le dijo a La Gorda que 'cambiara canales'. Incluso le sopló en la oreja para intentar hacerle cambiar canales, pero La Gorda estaba muy enganchada en su compulsión. Florinda y yo 'nos quedamos deshechos'". Según Castaneda, "otra gordinflona", Cecilia, tuvo que ser recluida en un sanatorio mental como consecuencia de la muerte de La Gorda. Castaneda se reprochaba no haber visto que La Gorda tenía una fijación con su ego. Después de aquello viajó a la Ciudad de Méjico en 1966 donde, según dijo en una charla que dio en la Ciudad de Méjico en 1996, encontró a una antigua compañera de don Juan.

[8 de Julio de 1985 - Cecilia Evans, también conocida como Beverly Evans, nombra y designa a Anna Marie Carter como "cuidadora de mi persona en el caso de que el Tribunal encuentre necesario designar un cuidador en mi beneficio". Regine Thal ("Florinda") firma como el portador de citaciones. La audiencia se fija para el 22 de Agosto de 1985. Caso núm. P 700369.]

1985 - La vieja Florinda "arde con el fuego interno" a raíz de la muerte de La Gorda. [En el seminario de Omega en 1995, Florinda cuenta que la vio desde la ventana de la cocina, con el naranjo en flor detrás de ella; sin duda se refiere el complejo residencial de Westwood. La vieja Florinda llevaba al parecer un vestido blanco y una pamela.]

¿1985? - Florinda asiste a la boda de Jacques Barzaghi [ayudante durante mucho tiempo del anterior Governador Jerry Brown] y se encuentra con Celeste Fremon (que ha hecho una entrevista a Castaneda para Seventeen Magazine con el seudónimo Gwyneth Cravens, y que pasó bastante tiempo con él en 1972, y a quien Florinda no ha visto desde que, en 1982, asistió con Castaneda a una fiesta de Barzaghi). Florinda le cuenta a Celeste que "todos los aprendices están en un estado emocional terrible", describiéndole cómo "uno de sus maestros de brujería se volvió viejo delante de sus ojos. Igual que el retrato de Dorian Gray. Fue como algo que te imaginas que puedes ver en una película de ciencia ficción, pero que nosotros vimos que ocurría realmente". También dijo que Carlos estaba muy enfermo y que vivía en Arizona. "No sabemos qué hacer", dijo. "Estamos esperando que él nos dirija. Pero él no sabe qué hacer tampoco, así que tenemos que esperar". [Remembranza de Castaneda, por Celeste Fremon, publicado en L.A. Weekly el 3 de julio de 1998.]

3 Octubre 1985 - Castaneda firma un testamento de once páginas en Beverly Hills dejando sus bienes en cuatro partes iguales a Mary Joan Barker, Regine Thal (también conocida como Florinda Donner), Annamarie Carter y Nuri Alexander. Barry R. Wilk y Jerome A. Ward se citan como co-albaceas testamentarios. En el testamento, Castaneda "expresa e intencionadamente omitió" a Adrian Gerritsen, Jr., también conocido como C.J. Castaneda, y Maria del Rosario ("Charo") Peters. (Barry R. Wilk era el abogado de Castaneda por entonces, y en una declaración, hecha durante el proceso de validación del testamento en 1999, indica que comenzó a representar a Castaneda en 1975, y que aconsejó a Castaneda "la compra de la finca de Westwood, donde han residido él y los miembros de su casa durante los últimos 25 años".)

4 de Octubre de 1985 - Regine Margarita Thal solicita un cambio de nombre a Florinda Donner. Hace constar que nació en Amberg, Alemania; que su residencia actual es 11343 Missouri Ave.; que sus padres han fallecido [no es verdad] y que sus nombres eran Rudolph Thal y Carolina Claussnitzer. Indica que su pariente más cercano vivo es "Annemarie Carter, hermana", con residencia en 10429 Eastborne Ave. El cambio es efectivo el 22 de noviembre de 1985. [C568735]

1985 - Simon and Schuster publica El sueño de la bruja de Florinda Donner, con un prólogo de Carlos Castaneda. [N. del T.: La edición española la publica Editorial Planeta en 1986, presentándola como una novela y mostrando una fotografía de la autora; en 1997 la publica Gaia Ediciones, presentándola como un relato autobiográfico. En ambos casos la traducción es de Josefina Guerrero Monforte.] [Castaneda escribe en el prólogo de dos páginas: "La obra de Florinda Donner tiene un significado muy especial para mí. En realidad concuerda con mi propia obra y, al mismo tiempo, difiere de ella. Es como si Florinda Donner y yo fuésemos colaboradores. Ambos estamos comprometidos en el mismo empeño, los dos pertenecemos al mundo de don Juan Matus... En cualquier otra circunstancia esta afinidad con Florinda Donner habría engendrado inevitablemente un sentimiento de lealtad más que de implacable análisis, pero, según las premisas del camino del guerrero que ambos seguimos, la lealtad se expresa únicamente en función de exigir lo mejor de nosotros mismos, y esa cualidad superior que nos proponemos implica el análisis riguroso de todo cuanto hacemos. Según las enseñanzas de don Juan y aplicando la premisa del guerrero, he sometido a un implacable examen la obra de Florinda y, según mi criterio, he descubierto que existen en ella tres niveles distintos, tres esferas diferentes de apreciación. El primero es el rico detalle de su narrativa y descripciones... Los pormenores de la vida cotidiana, los tópicos del escenario cultural de los personajes que describe, resultan totalmente desconocidos para nosotros. El segundo se relaciona con el arte... El tercero es la honradez, sencillez y claridad de la obra... No puedo dejar de sentir la admiración y el respeto del guerrero hacia Florinda Donner, que, a solas y enfrentándose a fuerzas superiores, ha mantenido su ecuanimidad, ha seguido fielmente el camino del guerrero y ha observado al pie de la letra las enseñanzas de don Juan".]

Florinda explica en su "nota de la autora" que "A mediados de los setenta hice un viaje a Miranda [estado del noreste venezolano]. Como entonces yo era una estudiante de antropología interesada en las técnicas curativas, trabajé con una curandera. Respetando sus deseos de mantener el anonimato la llamaré Mercedes Peralta y daré el nombre de Curmina a su pueblo". Más adelante Florinda afirma que tomó nota de todos los aspectos de sus relaciones personales con Mercedes y de las observaciones que ésta le hizo en unos apuntes de campo, y que este libro "está formado con los fragmentos de esos apuntes de campo y con las historias de los pacientes escogidos por la propia Mercedes Peralta. Aunque las partes procedentes de mi diario aparecen escritas en primera persona, he redactado las historias de los pacientes en tercera. Ésta es la única libertad que me he tomado con dicho material, aparte de cambiar los nombres y los datos personales de los personajes a los que me refiero".

En el capítulo 1 Florinda hace un resumen de su relación con don Juan y con el "nagualismo". Lo explica así: "Los naguales se quitan la máscara que nos hace vernos a nosotros mismos y al mundo en que vivimos como corrientes, sin brillo, previsibles y repetitivos, y se ponen la segunda máscara que nos ayuda a considerarnos a nosotros y a nuestro entorno como realmente somos, acontecimientos asombrosos que florecen una vez en una existencia transitoria y que nunca vuelven a repetirse". Págs. 11 y 12. También explica que esta narración: "no trata de aquel nagual... No me propongo escribir acerca de él ni siquiera mencionarlo: ya se encargarán de ello otros miembros de su grupo". Pág. 11. Cuenta a continuación que este nagual "me llevó a México para presentarme a una mujer extraña y sorprendente", Florinda Matus, y que esta historia es "una de las múltiples cosas que me hizo hacer". [Esto es diferente de lo que cuenta después en Ser en el ensueño, en donde dice que conoció al nagual y a Florinda en el mismo día, y se relacionó con ellos estando los dos juntos. Según cuenta en ese libro, fue otra mujer, Delia, la que la llevó para que se encontrara con estas dos personas.] El resto de este capítulo y todo el siguiente describen los esfuerzos de Florinda Donner para conseguir que la vieja Florinda le explique con más detalle la tarea que le había sugerido, la cual: "...no estás obligada a llevar a cabo. Se trata de que vayas tú sola al lugar donde naciste... Ve y prueba fortuna, sea cual sea el resultado". Pág. 13.

En el capítulo 2, Florinda afirma: "Años después, siguiendo la sugerencia de Florinda, volví por fin a Venezuela, mi país natal". Pág. 14. Además asegura que la vieja Florinda le hace saber que "en ninguna circunstancia debería pedir yo consejo a nadie durante mi viaje. Sabiendo que yo estudiaba en un colegio universitario, me advirtió enérgicamente que no utilizase los recursos de la vida académica mientras me encontrase entregada a mi tarea. No debía pedir subvenciones, tener supervisores académicos..." Florinda indica que decidió ir a Venezuela en una visita informal, siguiendo la sugerencia de la vieja Florinda "años después". Sin embargo, en la misma página dice que la vieja "Florinda elogió su velocidad y minuciosidad".

Florinda intenta conseguir, cada vez más desesperadamente, que la vieja Florinda le dé más información sobre su "tarea", y se siente confundida cuando ésta le objeta: "Yo no soy ni tu maestra ni tu mentora, y no soy responsable de ti... Te acogí bajo mi protección porque tienes una capacidad innata para ver las cosas como son..." Pág. 17. Habiendo esperado inútilmente en el aeropuerto a que apareciera la vieja Florinda, en donde le había prometido facilitarle más "detalles específicos" de lo que debería hacer en su viaje, Florinda encuentra un mensaje manuscrito de la vieja Florinda cuando finalmente deshace el equipaje, en la que le da "instrucciones" más "específicas": "Deberías proyectar tus planes del siguiente modo: escoge cualquier cosa y considérala el principio. Después enfréntate a ese principio y, una vez ante él, déjate llevar... Sé realista y austera para poder decidir con acierto. ¡Puedes hacerlo! P.S.: Cualquier cosa sirve para comenzar". Pág. 18.

En su habitación del hotel de Caracas, Florinda afirma que "experimenté aquella soledad que me había vaticinado Florinda... Incluso pensé en tomar el avión para regresar a Los Ángeles. Mis padres no se encontraban en Venezuela en aquellos momentos, y no había conseguido localizar telefónicamente a mis hermanos". Un ex jesuita, que se encuentra en una fiesta a la que es invitada, la insta para que vaya al pueblo de "Curmina", y que busque allí en especial a "Mercedes Peralta", diciéndole: "No puedo decirle cómo lo sé, pero me consta que usted se muere de ganas de estar con las brujas de Curmina". Pág. 19.

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Florinda explica: "Bajo los auspicios de [la vieja] Florinda había frecuentado, conocido y trabajado con espiritistas, brujos, brujas y curanderos del norte de México y entre la población hispana del sur de California". Nos habla de la clasificación que hizo la vieja Florinda de esta clase de personas como espiritistas, brujos y brujas, o curanderos, o una combinación de los tres. Afirma que "[la vieja] Florinda estaba convencida de que cuando un paciente logra recuperar su salud mediante la intervención de un médico o un curandero es porque está en condiciones de alterar las sensaciones fundamentales de su cuerpo, en cuanto a sí mismo y a su conexión con el mundo, es decir, que se trata de alguien que ofrece tanto a su cuerpo como a su mente nuevas posibilidades, de modo que el molde al que han aprendido a conformarse cuerpo y mente puede ser destruido sistemáticamente. En este caso otras dimensiones de la conciencia serán accesibles, y las expectativas lógicas de enfermedad y salud se transformarán a medida que cristalizan los nuevos significados corpóreos". Págs. 20 y 21. Florinda localiza a Peralta en "Curmina", y consigue fácilmente que la admita y le permita documentar sus métodos curativos. Cuando Florinda responde a la invitación de Peralta de que se quede con ella, diciéndole que "proyectaba permanecer allí unos seis meses", Peralta le dice que por su parte "podía quedarme varios años". Págs. 23 y 24.

Al ir conociendo a Peralta, ésta le descubre un secreto: "Soy médium, bruja y curandera. De las tres especialidades prefiero la segunda, porque las brujas tenemos una manera especial de comprender los misterios del destino". Pág. 39. Más adelante, hablando sobre las vinculaciones familiares, Candelaria, una mujer asociada a Peralta, le dice a Florinda: "las brujas tienen escasa vinculación con sus padres e hijos. Y, sin embargo, los amamos con todas nuestras fuerzas, pero sólo cuando los tenemos delante; cuando vuelven la espalda, dejamos de hacerlo". Pág. 58. También le dice que "Cuando una bruja interviene en el curso de los acontecimientos decimos que la sombra de la bruja ha hecho girar la rueda de la fortuna..." Pág. 64. A Florinda también le dicen que la "dedicación" o la "determinación" de desear algo "sin ningún género de dudas... es lo que las brujas llaman la sombra de la bruja". Pág. 74. Florinda escribe que la vieja Florinda habría explicado esto como el intento: una fuerza universal y abstracta responsable de modelar cuanto nos rodea en el mundo en que vivimos", que, "en circunstancias especiales, permite su manipulación..." Págs. 96 y 97. La mayor parte del libro está dedicada a contar las inquietantes historias que le presenta Peralta como "ejemplos concretos de cómo manipular algo sin nombre". Peralta supuestamente llama al "acto de manipularlo... la sombra de la bruja", y al "resultado de tal manipulación lo consideraba un vínculo, una continuidad, un giro de la rueda de la fortuna". Pág. 97. [Es muy interesante considerar, en vista del desinterés que al parecer don Juan y Castaneda tenían por el "amor" y los vínculos personales, que una gran parte de estas historias tratan de vínculos pasionales y que sean relatos de amor abrumadores, casi místicos.]

Le hablan a Florinda de un tipo de brujas, "curiosas", que suena mucho como las supuestas compañeras de don Juan: "...las curiosas eran brujas a las que ya no seguían importándoles los aspectos más evidentes de la brujería: símbolos, rituales y conjuros. Las curiosas —susurró? son seres preocupados por las cosas eternas. Son como arañas que tejen hilos finos, casi invisibles, entre lo conocido y lo desconocido". Págs. 146 y 147.

Un vidente amigo de Peralta le explica: "Los videntes vislumbran cosas que no comprenden y elaboran el resto". Pág. 155. El mismo caballero empieza a sonar como si fuera don Juan cuando le dice a Florinda: "Un brujo elige ser algo diferente de aquello para lo que fue criado... Tiene que comprender que la brujería es una empresa para toda la vida y, a través de ella, el brujo teje pautas como telarañas, que transmiten los poderes invocados a algún misterio superior. Las acciones humanas tienen una red infinita y extensa de resultados que él acepta y reinterpreta de un modo mágico... El dominio que el brujo tiene de la realidad es absoluto. Su control es tan poderoso que siempre puede doblegar la realidad del modo más conveniente para el servicio de su arte. Pero nunca olvida lo que la realidad es, o era". Pág. 159.

La historia de un hombre que mata a su esposa y a su hijo, y que termina dedicándose a su amor por el mar, nos lleva a esta explicación: "Podemos establecer nuestro propio vínculo con un solo acto. No tiene por qué ser algo tan violento y desesperado como el de Benito Santos, pero sí debe ser definitivo. Si el acto está seguido de un deseo imperioso, a veces, como en el caso de Benito, puede apartarnos de la moralidad". Pág. 119.

Al final del libro, Florinda regresa a Los Ángeles, "y después fui a México a visitar a [la vieja] Florinda. Ésta la insta para que compruebe si puede utilizar "las numerosas cintas para escribir mi tesis". Florinda creía haber dominado, por lo menos en el aspecto intelectual, el sistema de interpretación de Peralta y el concepto que los curanderos tienen de sí mismos, pero "al transcribir, traducir y analizar mis cintas y notas, comencé a dudar de mi dominio intelectual de la materia". Pág. 217. Ve que sus notas estaban llenas de inconsistencia y contradicciones, y mis conocimientos curativos no cubrían los huecos existentes". Idem. Entonces la vieja "Florinda me ofreció una cínica alternativa: o alterar los datos para que se acomodaran a mis teorías u olvidar la tesis por completo. Decidí olvidarme de la tesis". Págs.217 y 218. Pero Florinda escribe que la vieja "Florinda siempre me había incitado a investigar bajo la superficie de las cosas". Siguiendo el consejo respecto a sus experiencias con Peralta, Florinda se da cuenta de que tiene "un documento sobre valores humanos... las brujas, aunque personas corrientes, son capaces de utilizar fuerzas extraordinarias que existen en el universo para alterar el devenir de los acontecimientos, el curso de sus vidas o las vidas de otras personas". Y añade que Peralta se refería al devenir de los acontecimientos como "la rueda de la fortuna" [notablemente parecido en concepto y terminología a lo que Castaneda se refería, hacia el final de su carrera literaria y de sus últimos seminarios, como "la rueda del tiempo"], y de "sombra de la bruja" al proceso que lo afecta. Pág. 218.

[¿A finales del otoño? de 1985 - Carol, supuestamente, se encuentra con Castaneda durante una charla que éste da en la Librería Phoenix, en Santa Mónica. (Ver la descripción de este encuentro en el artículo de Bruce Wagner publicado en Details Magazine en marzo de 1994.)

¿1985 ó 1986? - Kylie Lundahl, supuestamente, cuida a Florinda en una galería de arte en Oslo, Noruega (de donde dicen que procede Kylie), cuando Florinda vomita "después de comer demasiadas chocolatinas francesas en el avión". Un año más tarde, Kylie, al parecer, sigue a Florinda a Los Ángeles, apareciendo en la oficina de su agente. [Según la charla de Florinda en Omega.] [En el cambio de nombre de Kylie en 1989 se indica su lugar de nacimiento como Webster City, Iowa. Su declaración, el 30 de octubre de 1997, en el proceso de Castaneda contra Víctor Sánchez indica que "ha estado trabajando con Castaneda desde 1986", que fue contratada por Toltecs Artists en 1994, y que Castaneda la puso a cargo de la "vigilancia de los derechos de autor" en 1993.]

1988 - Carmina Fort se reúne varias veces con Castaneda y Florinda Donner (según el libro de Carmina Fort Conversaciones con Carlos Castaneda, publicado en Madrid en 1991).

[30 de Julio de 1988 - Tracy Kramer, el agente de Castaneda, se casa con Katherine McCubbney Palmer-Collins, Certificado núm. 1988 0 22519.]

[30 de Enero de 1990 - Tracy Kramer entabla una demanda de divorcio contra Katherine Ann Kramer. El divorcio es definitivo el 16 de agosto de 1990. D 261187.]

[1990 - Se publica una edición revisada de The Don Juan Papers: Further Castaneda Controversies por De Mille. En una nota a pie de página, de Mile menciona las alabanzas de Castaneda a Shabono, de Florinda, y la crítica que Rebecca B. De Holmes hace del libro señalándolo como un probable caso de plagio. También indica que Castaneda y Florinda tienen los mismos agentes literarios y que, en 1972, habían sido condiscípulos como estudiantes graduados en el departamento de antropología de la Universidad de California, "en donde el comité doctoral de Donner, en 1976, estaba compuesto por los profesores Price-Williams, Edgerton, y Langness".]

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